Memoria técnica: cómo se puntúa el juicio de valor
En una licitación de obra con criterios de juicio de valor, la memoria técnica puede valer entre el 30 % y el 50 % de la puntuación total. Es el único apartado donde se compite con algo que no es el precio, y es donde más ofertas se presentan en blanco o con una plantilla genérica.
Quién la lee y con qué en la mano
La memoria no la lee un jurado buscando literatura. La lee un técnico con el pliego al lado y una tabla de reparto de puntos. Cada apartado del pliego tiene asignados unos puntos, y ese técnico tiene que poder escribir en el acta por qué te ha dado 6 y no 9.
De ahí la primera regla, que resuelve la mitad de los problemas: la memoria se estructura con los mismos apartados y en el mismo orden que el pliego. Si el pliego valora «plan de obra (12 puntos), control de calidad (8), gestión medioambiental (5)», la memoria tiene tres capítulos con esos títulos. Obligar a quien puntúa a buscar dónde has hablado de calidad es regalarle una razón para puntuar bajo.
Qué puntúa de verdad
- Lo concreto de esta obra. «Se dispondrá de los medios necesarios» no puntúa en ningún sitio. «Dos retroexcavadoras de 20 t durante las semanas 3 a 9 para el movimiento de tierras del tramo entre los PK 0+340 y 0+780» sí, porque demuestra que has leído el proyecto.
- Los riesgos identificados y su respuesta. Un apartado que diga qué puede salir mal en esta obra concreta —servicios afectados sin localizar, un desvío de tráfico, una climatología que para el hormigonado— y qué se hace en cada caso, vale más que cualquier declaración de intenciones.
- La coherencia entre documentos. Si el plan de obra dice 8 meses y la memoria habla de 10, el técnico no sabe cuál es tu oferta y puntúa por lo bajo. Las cifras tienen que coincidir en todos los documentos.
- Que se pueda comprobar. Un compromiso medible («retirada de residuos cada 15 días con gestor autorizado, con registro en libro de obra») se puede puntuar. Un adjetivo, no.
Los errores que cuestan puntos
| Error | Qué pasa |
|---|---|
| Copiar el pliego dentro de la memoria | Rellena páginas y no aporta nada valorable. El técnico reconoce su propio texto a la primera. |
| Memoria genérica de otra obra | Se detecta por los nombres que se han quedado sin cambiar y por hablar de unidades que esta obra no tiene. |
| Apartados que el pliego no pide | No suman. Y en pliegos con extensión máxima, gastan páginas que hacían falta en los que sí puntúan. |
| Superar la extensión máxima | Muchos pliegos dicen expresamente que lo que exceda no se valora. Algunos excluyen. |
| Un apartado en blanco | Cero puntos en ese apartado. Es la forma más cara de ahorrar tiempo. |
| Datos inventados | Si la mesa lo detecta, es causa de exclusión, y puede arrastrar una prohibición de contratar. |
Qué hacer con lo que no sabes
Cuando falta un dato —una certificación que la empresa no tiene, una obra de referencia que no se encuentra— hay dos salidas y solo una es válida.
Extensión y formato
- Si el pliego fija un máximo de páginas, tipo de letra o interlineado, se cumple al milímetro. Es de lo primero que se comprueba.
- Índice al principio con los apartados del pliego y su página.
- Planos, esquemas y tablas cuando sustituyan a media página de texto. Un diagrama de Gantt legible dice más que tres párrafos.
- Sin ningún importe en euros si va en el Sobre 2: ver los sobres de una licitación.
Si algo de esta guía no coincide con lo que dice el pliego de tu licitación, manda el pliego: el pliego es ley del contrato y gana a cualquier regla general.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto puede valer la memoria técnica sobre el total?
Depende del pliego. En obra con criterios de juicio de valor es habitual que esté entre el 30 % y el 50 %. En el procedimiento abierto simplificado del artículo 159 LCSP, los criterios de juicio de valor no pueden superar el 25 % del total, salvo en servicios de carácter intelectual, donde el tope es el 45 %.
¿Puedo reutilizar la memoria de otra licitación?
La estructura y los procedimientos internos de la empresa sí. Lo que describe la obra concreta, no: es justamente lo que puntúa, y una memoria reciclada se reconoce por hablar de unidades que esta obra no tiene.
¿Qué pasa si dejo un apartado sin contestar?
Cero puntos en ese apartado. No excluye, pero en criterios repartidos entre seis apartados, dejar dos en blanco suele bastar para quedarse fuera de los primeros puestos.